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¿Por qué es negocio comprar campo en Bolivia e inmuebles en Paraguay?

Son dos destinos regionales cada vez más elegidos por los inversores uruguayos que buscan mayores retornos para su capital 

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09 de noviembre de 2018 a las 05:04

Son las dos economías que más están creciendo en la región. Paraguay lo hará a 4,4% este año y Bolivia a una tasa de 4,3%. Los dos países tienen un fuerte potencial de desarrollo y con ello buenas posibilidades para invertir y hacer negocios.

Desde hace varios años son cientos los uruguayos que apuestan a Paraguay. Primero fue la agricultura, luego los inmuebles y después otras áreas del comercio. Pero también Bolivia está ganando lugar como destino y la ganadería se presenta como una oportunidad para los inversores locales.

El jueves durante una charla organizada por CPA Ferrere, el socio de Campos Bolivia, Santiago da Cunda señaló el bajo valor de la tierra como el primer llamador que tiene el país del altiplano. También puso en la lista de atractivos “la alta probabilidad de lograr lo planificado”, la facilidad de encontrar oportunidades mejores a lo programado, alta probabilidad de crecimiento del país y “un mayor retorno sobre esfuerzo, capacidad y capital”.

Da Cunda desembarcó en 2010 junto a otros socios en la zona de Roboré a 400 kilómetros de Santa Cruz. El grupo administra unas 40 mil hectáreas y el foco de las actividades es la ganadería. Según dijo, el negocio ganadero se encuentra en una etapa inicial con elevado potencial de crecimiento. Las condiciones productivas son muy favorables con buena calidad de tierras y lluvias abundantes.

Da Cunda también destacó las buenas expectativas que existen sobre la apreciación de las tierras. El precio medio de una hectárea en Santa Cruz era de US$ 130 en 2010, hoy es de US$ 500 y para 2028 se proyectan valores  de US$ 1.200 por hectárea.

Entre las alternativas de inversión que hoy ofrece Campos Bolivia esta una participación global (incluye tierra, ganado y explotación) por un período mínimo de cinco años que tiene una rentabilidad esperada de entre 10% y 12%. Una segunda alternativa de inversión con un plazo mínimo de 1,5 años es solo en ganado.

En este caso se comparte el producido con el dueño del campo, se garantiza una rentabilidad mínima de 4% y el retorno esperado es de entre 9% y 14%. Una tercera opción es el arriendo. Alguien puede comprar un campo, se le garantiza el arrendamiento y la rentabilidad esperada es de 4%. El tiempo mínimo es de cinco años.

En relación a la seguridad jurídica sobre la tenencia de las tierras hubo cambios que son vistos como positivos. Hasta 2010 solo el 15% de los títulos estaban firmados por el presidente y  hoy el porcentaje está arriba de 50%.  Eso genera una comercialización más fluida y segura de las tierras, según explicó Da Cunda.

Uno de los requisitos que exige el gobierno sobre la tenencia y uso de la tierra en ganadería es  que se tenga al menos una cabeza de ganado cada cinco hectáreas.

No solo la capacidad productiva de la tierra favorece su apreciación futura. El desarrollo del consumo doméstico de carne (crece más que la producción) y las perspectivas para comenzar a exportar (hay conversaciones para avanzar con China) son otro factor prometedor. A eso se suma el fuerte desarrollo de infraestructura que impulsa el gobierno boliviano.

Las razas que se crían en Bolivia son cebuinas, fundamentalmente Nelore. El departamento de Santa Cruz tiene el estatus sanitario de libre de fiebre aftosa con vacunación.  

Lo baja carga fiscal es también un atractivo para los inversores. La tributación de actividades agrícolas y pecuarias se realiza mediante el Régimen Agropecuario Unificado y se liquida en función de la ubicación de las parcelas en que se realiza la explotación. En la zona del Chaco por cada 100 hectáreas se pagan alrededor de US$ 40 al año.  

En Bolivia el salario mínimo ronda los US$ 295, está prohibido el despido injustificado y existe un segundo aguinaldo si la economía crece más de 4,5%.

Inmuebles en Asunción

El segmento de inmuebles enfocados a la clase media, un sector de la población que crece a una tasa de 7,3% anual, abre una buena oportunidad para diversificar inversiones y entrar a Paraguay. El desarrollador Giovanni Masulli dijo el jueves que en los próximos 20 años alrededor de 2,75 millones de personas saldrán a buscar una vivienda en ese país.

El metro cuadrado en Asunción se vende actualmente desde US$ 1.300 con lo que los precios de las unidades de uno y dos dormitorios van entre US$ 55 mil y US$ 160 mil.

Según dijo, en la actualidad hay un déficit de 410 mil unidades en el segmento de US$ 60 mil, pero se requiere un mayor desarrollo del crédito hipotecario. Las tasas bancarias en moneda local son de 9,9% hasta 10 años y de 11,5%  hasta 20 años, aunque la tendencia continua a la baja.

Los expertos apuntan a que cuando Paraguay obtenga la calidad de grado inversor más fondos llegarán al país y eso repercutirá en un descenso de las tasas  de interés. Como contrapartida habrá una masificación del crédito para la compra de propiedades y abrirá la puerta a la clase media.

Para los inversores uruguayos es posible ser propietario de casas, terrenos y apartamentos sin necesidad de ser residentes. La renta por alquiler está gravada con 5% de IVA y 15% por  impuesto a la renta personal. La venta de un inmueble paga 1,5% por IVA y 6% por impuesto a la renta personal.

Si se tiene la residencia paraguaya y  se paga impuesto a la renta personal la compra de un inmueble es 100% deducible (hasta en cinco años).

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